lunes, 25 de febrero de 2008

¿Pasillo y Julio Jaramillo son nuestra identidad?

El pasillo es un género musical urbano que se deriva del vals europeo y llega a territorios ecuatorianos con las guerras independentistas a principios del siglo XIX. Actualmente, el pasillo se caracteriza por el acompañamiento de guitarras y requinto, aunque también son populares versiones instrumentales para piano, bandas militares, estudiantinas y orquestas. El pasillo tradicional es en esencia un poema de amor musicalizado, cuyos textos están influenciados por la poesía modernista, una corriente literaria que tuvo su apogeo en Ecuador con los poetas de la "Generación Decapitada" en la década de 1910.
En Ecuador, el pasillo ha sido considerado "la música nacional por excelencia" porque simboliza el "sentimiento del alma ecuatoriana". A diferencia de otros géneros musicales que resaltan la raíz indígena en la ideología de la "nación mestiza", como el sanjuanito y el yaraví, el pasillo de principios del siglo XX era el único género mestizo de gran popularidad que no tenía asociación alguna con las raíces indígenas y afro-ecuatorianas de la nación. Con su métrica ternaria y contornos melódicos de carácter diatónico, los pasillos de esa época se asemejaban más a una "música criolla" que a una música indígena o mestiza

Existen varias versiones sobre el origen y evolución del pasillo ecuatoriano. Mientras unas relacionan al pasillo con géneros musicales europeos, otras lo asocian con la música indígena. Entre los historiadoriadores, Gabriel Cevallos García considera al pasillo como una versión ecuatoriana del lied alemán, mientras que Hugo Toscano lo asocia con el carácter nostálgico del fado portugués (Guerrero 1996b).
Los escritores José de la Cuadra y Carlos Aguilar Vásquez relacionan al pasillo con el zortzico vasco y con el passepied francés, respectivamente. Más conocidas son las versiones que relacionan al pasillo con el bolero español y el vals austríaco.
Todas estas versiones, ya sean de origen eurocentrista o indigenista, muestran el deseo de construir una identidad nacional "mestiza" que privilegie las raíces con las cuales queremos explicar nuestra procedencia, definir quiénes somos y de dónde venimos.
Desde una perspectiva difusionista, la versión más aceptada es la que asume que el pasillo se deriva del vals europeo, la música popular de la clase dominante, que fue introducido al actual territorio ecuatoriano desde Colombia y Venezuela. Ecuador fue parte del Virreynato de Nueva Granada durante una parte del período colonial, y de la Gran Colombia (1822-1830) después de su independencia. Es lógico asumir que la gente de Ecuador, Colombia y Venezuela escuchaban pasillos que con el tiempo fueron cambiando su fisonomía al ser influenciados por las músicas regionales. Es así como el pasillo colombiano recibe la influencia del bambuco, el pasillo venezolano del joropo.
Al aclimatarse en tierras ecuatorianas, el pasillo es influenciado por el sanjuanito y el yaraví, adquiriendo un tempo más lento que el de los pasillos colombianos y venezolanos.
Existen pasillos con similares características rítmicas y melódicas en Colombia y en Costa Rica. Sin embargo, a diferencia del pasillo ecuatoriano, los pasillos colombianos y costarricenses no son considerados símbolos de la identidad nacional ya que su popularidad se circunscribe a una región geográfica específica: la región andina en el caso de Colombia y la zona guanacastense en el caso de Costa Rica.
Así Julio Jaramillo empezó por el pasillo, que era lo que tenía más a mano musicalmente. Luego, el bolero entró con fuerza y él lo recogió del gusto popular, pues era ante todo un cantante popular.
Hacia los años de 1950, el pasillo tiene un reconocimiento de parte de las élites, que eran las dueñas de los medios de producción musical y de las radios de la época. En esos años, la compañía RCA se desplazó por todo el continente grabando la música nacional de los diferentes países americanos, y quienes opinaron sobre eso fueron las élites de Quito y Guayaquil, que fijaron ese pasillo sufridor, relentizado y modernista como la banda sonora del país, sin fijarse en los sanjuanes, que tienen mayor presencia en el territorio nacional, pero es que esa es música de indios.
Julio Jaramillo, aporto al pasillo, el estilo y la calidad al interpretar. En Julio Jaramillo puedes seguir nota a nota, sílaba a sílaba. La interpretación: en cada momento tiene la intención justa, el sentido de la frase. Eso es, quizá, lo que los mayores decían ‘cantar con el alma’. Sus fraseos todavía se imitan y venden miles de discos.
Por esta razón es que muchas de las personas piensan que Julio Jaramillo fue la persona que abrio campo, he hiso que el pasillo se instaurara como musica nacional, ya que para muchos como la autora del libro ‘El pasillo, identidad sonora’, Wilma Granda, que opina que el pasillo no fue aceptado por la gente como elemento distintivo sino después de la muerte de Julio Jaramillo, en 1978. “Antes se lo escuchaba en la clandestinidad. Los literatos y los críticos de los años cuarenta colocaban epítetos lapidarios, canción callejera, para campesinos e inferior para los gustos cultivados”, afirma Granda. Así como la migración y la globalización a ayudado a que este tipo de musica se difunda como identidad y distintivo.


Sebastian Romero
Fuentes:
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http://www2.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=169118&id_seccion=70
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http://www2.elcomercio.com/noticiaEC.asp?id_noticia=170689&id_seccion=7
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http://www.dlh.lahora.com.ec/paginas/debate/paginas/debate1330.htm